mayo 2022
«Entre una casa de campo y un piso parisino, quiero sentir calma, paz, tranquilidad
Quiero sensación de hogar y alegría»
La ilusión de la primera vivienda en propiedad. Muy amplia, tenía dos pasillos bien largos, como antiguamente se utilizaban las casas.
Y un reto, abrir el paso a la luz del sol a la cocina que actualmente es la zona más sombría.
Creamos la distribución que reunía y armonizaba todo lo que allí querían vivir.
De 4 dormitorios, pasamos a 3 para así darle al dormitorio principal una gran amplitud y espacio de armarios.
Eliminamos el pasillo que distribuía la cocina, un baño y un dormitorio de invitados, esto nos dio alas a crear una gran cocina con isla y despensa incluida, que además logramos abrir al salón dejando siempre paso a la luz y permitiendo cerrarla cuando quisieran.
El diseño de las dos puertas que lo dividen fue la magia que lo hizo posible, armonizando función, viabilidad de ejecución y estética.





